El ángel de Notre Dame de París


El ángel de Notre-Dame de París

Un ángel encerrado tras una verja de la catedral de Notre Dame. Quizás un ángel caído que quieren recuperar. Atrapado, polvoriento, sin defensa. Su rostro me recuerda al del poeta maldito Arthur Rimbaud. Desterrado del mundo y joven para siempre.

Anuncios

Montmartre, 2013


Montmartre

“…París no se acaba nunca, y el recuerdo de cada persona que ha vivido allí es distinto del recuerdo de cualquier otra. Siempre hemos vuelto, estuviéramos donde estuviéramos, y sin importarnos lo trabajoso o lo fácil que fuera llegar allí. París siempre valía la pena, y uno recibía siempre algo a trueque de lo que allí dejaba. Yo he hablado de París según era en los primeros tiempos, cuando éramos muy pobres y muy felices”

Parí era una fiesta. Ernst Hemingway.

Una mano de Rodin / A hand of Rodin


Mano de Rodin

Uno de los días en que me perdí por París, caminé y caminé desde el barrio de La Chapelle (donde estaba mi hostal) hasta el distrito VII, al otro lado del Sena, y tuve el gran privilegio de visitar el Museo Rodin. Este museo está ubicado en el antiguo Hotel Birôn donde residió Auguste Rodin y donde repartió gran parte de sus esculturas en un bonito jardín, un tanto salvaje, que parece un bosque. Las esculturas de bronce parecen tener vida y nos observan entre los árboles. Las que más me llamaron la atención fueron las de unos hombres que iban destinados a formar parte de un conjunto: “Los burgueses de Calais”: seis burgueses que se ofrecieron en sacrificio al inicio de la guerra de los 100 años (1347) para salvar a la ciudad sitiada de Calais de los ingleses, ya que éstos querían dejar a toda la población morir de hambre. He elegido la mano magnífica de uno de ellos , porque representa para mi todo el dramatismo y la intensidad de esa trágica historia. Las manos de todas las esculturas de Rodin tienen alma, algunas de ellas están aisladas y no necesitan de un cuerpo. Ese conjunto de manos está en el interior del museo. El poeta Rainer Maria Rilke también quedó fascinado por las manos de Rodin: «Manos pequeñas e independientes que, sin pertenecer a ningún cuerpo, están vivas. Manos que se alzan, exasperadas y malignas, manos que ladran con los cinco dedos erizados como si fueran las cinco gargantas del perro del infierno. Manos que caminan, duermen, y manos que se despiertan…»

 
 

Shakespeare & Company


Shakespeare & Company

Shakespeare & Company es un laberinto de libros escritos en lengua inglesa, un refugio para los amantes de la lectura y un lugar acogedor de un librero hospitalario que ha dejado escrito en la pared de su establecimiento : “Be not inhospitable to strangers lest they be angels in disguise” (Sé hospitalario con los extraños ya que pueden ser ángeles disfrazados). Por esta libreria han desfilado nombres como los de Henry Miller, Anaïs Nin, Ray Bradbury, Lawrence Ferlinghetti, André Malraux, Pablo Neruda o James Baldwin y ofrece numerosos eventos literarios. George Whitman fué su fundador, un viajero y lector infatigable, y la abrió en 1951 en París, a la sombra de Notre-Dame. Entonces se llamaba Le Mistral y le cambió el nombre en 1964 cuando se celebraba el 400 cumpleaños de William Shakespeare y en honor a una vendedora de libros, la conocida Sylvia Beach que fundó la Shakespeare & Company original y por la que circulaban escritores como Joyce, Hemingway, Fitgerald, Stein… Cuando se le pregunta a este librero americano el porqué de Shakespeare &Company, él contesta: “He creado esta tienda de libros como un hombre que escribe una novela, construyendo cada habitación como un capítulo, y me gusta la gente que abre la puerta igual que abre un libro, un libro que les conduce a un mundo mágico en su imaginación”. Al fondo de la librería hay un espejo con citas y fotografías de escritores y artistas que le gustan, junto a un pequeño piano que algún cliente siempre aprovecha para hacer sonar y un cómodo sillón de mimbre para repantingarse si a una le apetece. Subiendo una escalerita de madera se accede al segundo piso donde hay un rincón para libros infantiles.Y aún hay otro piso donde se invita a escritores famosos y jóvenes promesas a pernoctar,  y que presentan sus obras en la librería. Si pasas por París, te aconsejo visitar este lugar y pasarte un rato curioseando, leyendo o comprando algún libro, aunque sea de segunda mano y así comprobar la verdad de este poema que alguien escribió en su honor: “If you ever come to Paris/On a cold and rainy night/ & find the Shakespeare store/ it can be a welcome sight”.