Mis fotos en un video (Marta Clarà PHOTOS)


“El fotógrafo representa una versión armada del paseante solitario que explora, que acecha, que cruza el infierno urbano, el caminante” vouyerista” que descubre la ciudad como un paisaje de extremos voluptuosos. Es maestro en el gozo de observar”
Susan Sontag

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Sinfonía de la Resistencia / Resistance Symphony


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Estos niños de una calle de Fez me inspiran este hermoso poema del escritor marroquí Abdellatif Laâbi, que fué torturado y encarcelado durante 10 años por sus “delitos de opinión”:

 No es una cuestión de hombros, ni de bíceps

la carga del mundo
Los que la llegan a llevar
son a menudo los más frágiles
Ellos también están sujetos al miedo
a la duda
al desánimo
y llegan a veces a maldecir
la Idea o el Sueño espléndidos
que les expusieron
al fuego de la gehena
Pero si se doblan
no se rompen
y cuando por frecuente desgracia
se les corta y mutila
esos juncos humanos
saben que sus cuerpos horadados
por la traición
se convertirán en otras tantas flautas
que unos pastores del alba se llevaran a la boca
para captar
y escoltar hasta las estrellas

la sinfonía de la resistencia. 

 

Bailando en Oakland


“Pero entonces bailaban por las calles como girándulas y yo arrastraba los pies tras ellos como he venido haciendo toda mi vida con la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, está loca por vivir, por hablar, ávida de todas las cosas a un tiempo, la gente que jamás bosteza o dice un lugar común…sino que arde, arde, arde como candelas romanas en medio de la noche”

Jack Kerouac, En la Carretera


Bailando en Oakland


Etna


Me acerqué al volcán Etna en Sicilia sin tenerlo previsto. Me vi arrastrada por el plan de otros y hice muchas fotografías para compensar que mi cabeza estaba en otro sitio.

Peligro de congelación. Coche, autobús, teleférico y 4X4. Demasiado bonito para apreciarlo al final de un viaje ajetreado. Ahora tendré que volver. Volviendo a ver esta foto, me doy cuenta que es más bonito de lo que me pareció al estar allí.

El volcán Etna

Dalkey


Esta fotografía la tomé en el pueblo de Dalkey en 1995. Un viejo esperando la preparación de medicamentos delante de una farmacia. Hacia un frío de narices. Seguí al viejo que se dirigía, como yo, a un pub. Allí se tomó los medicamentos acompañados de una Guiness. Eso sólo es posible en Irlanda.

Dalkey

Roma


Cuando estuve en Roma, me encontraba insistentemente con este rincón, hasta que decidí hacer una foto.

Está sin duda lejos de parecerse a la Roma monumental, pero de esta puerta parece que vaya a salir una despeinada Ana Magnani o una Sofia Loren vestida con un viejo vestido de dos tallas menos. Estas dos puertas están encajonadas en una esquina. La calle es silenciosa y sombría, pero solo hace falta caminar dos minutos y te encuentras con el bullicio y la alegria de la Plaza Navona.

Dos puertas de Roma

Dos puertas de Roma

Boa en Battery Park


Caminando por Battery Park uno puede encontrarse con una boa y su dueño. Y es que todo el mundo tiene derecho a que le de un poco el aire.

Por suerte, las serpientes no tienen mucho sentido del oído y supongo que no oyó el “click”. Pero desde luego el animalito infundía respeto al igual que esa poderosa calva negra que parece acariciar.

No hay nada como tener una cariñosa mascota y un domingo cualquiera para pasear.

 

 

Boa en Battery Park
Boa en Battery Park

 

Hospital de Muñecas en Nápoles


Hospital de Muñecas
Hospital de Muñecas en Nápoles

En una de las ciudades más caóticas y mugrientas del mundo, el viejo Nápoles,  se pueden encontrar obras de arte de Caravaggio en iglesias oscuras, castillos medievales con historias a medio contar o unas catacumbas con restos de mártires, utilizada como refugio en la II Guerra Mundial. También es una obra de arte la pizza Margherita que se inventó en esta ciudad y se dedicó al honor de Margarita de Saboya: tomate, fresco rallado, mozzarella, albahaca y aceite de oliva (reproduciendo con los ingredientes los tres colores de la bandera italiana). Entre las callejuelas oscuras: me encontré con una iglesia casi negra por la mugre, una boca de metro cerrada y llena de bolsas de basura hasta los topes, un matrimonio peleándose, ella desde el balcón gritando como una condenada y él desde la calle mientras hablaba con su vecino de los últimos resultados del fútbol (aprendí mucho vocabulario palabrotero) y además descubrí un hospital de muñecas. Nunca habia visto ninguno, y dos niños la mar de monos me lo enseñaron. Les hice esta foto. Me encanta Nápoles.

Turistas ingleses en el Foro Romano


Más auténticos imposible. Probablemente son de Surrey o de algún otro pueblo de la campiña inglesa. Él, profesor de latín en un college de Londres y ella profesora de arte de algún antiguo instituto.

Ya hace una década que se han jubilado y dejaron las aulas por otros quehaceres más relajantes, por ejemplo, un esperado viaje a la romántica Italia.

Por fin llegaron a Roma, la ciudad de las siete colinas. No es la primera vez que la visitan, seguramente ya estuvieron en su viaje de novios. Pero entonces él estaba más preocupado de estar a la altura, cosa que en ese momento no importaba porque ella estaba enamoradísima. Ahora las cosas han cambiado, él está más preocupado de fotografiar una vista con buena perspectiva de las ruinas del foro y ella se dedica a esperar, sin demasiadas perspectivas. Todo esto me recuerda a la película de Rossellini “Te querré siempre” : un matrimonio inglés (interpretado por Ingrid Bergman y George Sanders), realizan un pequeño viaje por Italia. El viaje, que en principio es de placer, hace que se sientan como dos extraños en este país con unas costumbres tan distintas a las suyas. Cada uno vive la experiencia de un modo muy distinto cosa que les hace sentir, a pesar de los años de matrimonio, como dos extraños. La incomunicación entre los dos personajes cada vez se hace más evidente, en las cortas y banales conversaciones, en los reproches y en la mutua indiferencia por las preocupaciones del otro, de manera que a partir de un cierto momento cada uno decide ir por su cuenta.

Turistas ingleses en el foro romano

Proyeccionista del cine Maldà


Hubo una época de sesiones dobles en el cine Maldà, cuando ibamos a la escuela de cine y los alumnos nos peleábamos por las películas. Saliamos los viernes de los acalorados debates de cine a la 1 de la mañana y buscábamos algún bar abierto para trasnochar siguiendo los debates planteados en clase, esta vez con algunas copas de más. A mi me flipaba Bergman, pero me dejaba K.O Tarkowsky, y intentábamos no hablar de Clint Eastwood ni de Spielberg. Eran todos muy elitistas en la escuela de cine. Por suerte con el tiempo, me fui desintoxicando un poco.  Una vez mi padre se presentó con el coche en la puerta de la escuela recriminándome que aquello no debia ser una escuela de cine sino una comuna ya que según su opinión no hay alumnos de ninguna escuela que salgan tan tarde de las clases. Fué muy tierno . Ahora me rio, pero entonces no me hizo ninguna gracia, además mis colegas se quedaron de pasta de boniato. Por entonces, veia cinco, seis o más películas en el cine, muchas veces en la Filmoteca sin saber el programa de antemano. Pero en el cine Maldà tenia suerte, porque conocia a Edu, que además de amigo y compañero de estudios era el proyeccionista del cine Maldà y a veces me colaba gratis. Ahí está leyendo una revistilla mientras proyecta “Bagdad Café” por 45ava vez.

Proyeccionista del cine Maldà