La última misa en Santa Sofía de Constantinopla


Pasadizo de Santa Sofía

 

“Cuando los turcos entraron en Santa Sofía, aún no había terminado la liturgia. De repente, el sacerdote que oficiaba la misa cogió el cáliz, subió a la catecumenia y entró por una puerta que se cerró tras de sí. Los turcos que lo perseguían vieron cómo desaparecía y encontraron ante sí un muro. Intentaron demolerlo con sus armas, pero no pudieron. Hicieron venir a unos albañiles pero ellos tampoco pudieron hacer nada. Finalmente, llamaron a todos los albañiles de Constantinopla […] pero todos sus esfuerzos fueron inútiles. Ni con palancas ni con todas sus herramientas consiguieron demoler aquel muro. Y es que es voluntad de Dios que la puerta se abra sola cuando llegue el momento, y salga por ella el sacerdote para acabar la misa el día que recuperemos Constantinopla”

Leyenda de la última misa celebrada en el templo

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