“Análisis Tardío” de Pier Paolo Pasolini


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Bolonia, 2015

Análisis tardío

Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.

Pier Paolo Pasolini

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Una tarde en Sarnath


Te cojo las manos, y mi corazón, buscándote a ti,
que siempre me eludes tras palabras y silencios,
se hunde en la oscuridad de tus ojos.
Sin embargo, sé que debo estar contento en este amor,
con lo que viene a rachas y huye, porque nos hemos encontrado
por un momento en la encrucijada de los caminos.
¿Soy yo tan poderoso que pueda llevarte a través de este
enjambre de mundos, por este laberinto de veredas?
¿Tengo yo alimento para sostenerte por el oscuro pasaje bostezante,
de arcos de muerte?

“Te cojo las manos, y mi corazón, buscándote a ti…” de Rabindranath Tagore

 

Pareja feliz Samrat

El lago de Púshkar


El mismo río de vida que circula por mis venas noche y día, circula por las venas del mundo y canta, en lo hondo, con pulso musical.
Y es una vida idéntica a la mía la que a través del polvo de la tierra alza su verde alegría en innúmeras briznas de hierba, y estalla en olas tiernas y furiosas de hojas y flores.    Y la misma vida, hecha flujo y reflujo, mece al océano, cuna del nacimiento y de la muerte.
Mis sentidos se exaltan al tocar esta vida universal. Y siento la embriaguez de que sea en mi sangre donde en este momento palpita y danza el latido de la vida que huye a través del tiempo.

“La vida” de Rabindranath Tagore

 

mujeres en el lago Pushkar

Niños de Udaipur


Esta canción te envolverá en su música,
hijo mío, como un cálido abrazo de amor.
Mi canción rozará tu frente
como el beso con el que te bendigo.
Cuando te duela la soledad,
esta canción mía estará a tu lado,
susurrándote al oído;
cuando una multitud te rodee,
te protegerá sin sofocarte.
Mi canción dará alas a tus sueños y conducirá
tu corazón hasta la frontera del misterio.
Cuando la noche oscurezca tu camino,
te guiará como la estrella más confiable.
Mi canción brillará en tus ojos
y llevará tu mirada hasta la esencia de todo.
Y cuando la muerte silencie mi voz,
mi canción te hablará, hijo mío,
desde lo más profundo de tu corazón.
“Canción para mi hijo” de Rabindranath Tagore

 

Niños fuente Udaipur

Mis fotos en un video (Marta Clarà PHOTOS)


“El fotógrafo representa una versión armada del paseante solitario que explora, que acecha, que cruza el infierno urbano, el caminante” vouyerista” que descubre la ciudad como un paisaje de extremos voluptuosos. Es maestro en el gozo de observar”
Susan Sontag

El ángel de Notre Dame de París


El ángel de Notre-Dame de París

Un ángel encerrado tras una verja de la catedral de Notre Dame. Quizás un ángel caído que quieren recuperar. Atrapado, polvoriento, sin defensa. Su rostro me recuerda al del poeta maldito Arthur Rimbaud. Desterrado del mundo y joven para siempre.

El cámara de Estambul


El cámara de Estambul

Minutos antes me quito los zapatos y me cubro el cabello con un velo para entrar en una mezquita y al salir y dar la vuelta a la esquina, me encuentro frente a un rodaje.

No conozco a los actores, ni al director. El cámara deambula como perdido y aprovecho para convertirlo en protagonista.

Santa Sofía


Santa Sofía “¡Si me quitas el pañuelo cuando estoy rezando, la mano se te convertirá en piedra!- me decía la señora Esma. Yo de todas maneras se lo quitaba y no me convertía en piedra ni nada parecido. Pero como los mayores, que aunque no creen, toman precauciones por si acaso, yo interrumpía el juego al llegar a cierto punto. Porque el que ahora no me hubiera convertido en piedra no implicaba que no pudiera convertirme en un futuro”

 

Estambul. Ciudad y recuerdos.

Orhan Pamuk

 

Autorretrato en un espejo / Self-portrait in a mirror


Autorretrato en un espejo

“Se puede captar el presente, el pasado y el futuro de una persona con una sola fotografía” dice la fotógrafa Sally Mann. Observando este autorretrato hecho en Londres hace ya siete años, adivino algunas historias que en el momento de tomar la imagen aún estaban por venir. Me divierte analizar los pequeños detalles que hablan por sí solos. Los espejos convexos me impulsan a disparar la cámara, como si tuviera la oportunidad de captar algún reflejo de algo enigmático, quizás invisible que en otros espejos no se puede ver. En la Edad Media se creía que las imágenes formadas en una bola de cristal o en un espejo eran causadas por Dios o por los malvados demonios que habían quedado atrapados por la magia.  Y ahí estoy yo, disparando a mi bola de cristal.

 

Fui a los bosques…/ I went to the woods…


Fuí a los bosques...

“Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando fuera a morir descubriera que no había vivido. No quería vivir lo que no fuera la vida; ¡es tan hermoso vivir!; tampoco quise practicar la resignación, a no ser que fuera absolutamente necesaria. Quise vivir profundamente y extraer toda el meollo a la vida, vivir de forma tan dura y espartana como para derrotar todo lo que no fuera vida, surcar una divisoria a ras de suelo, llevar la vida a un rincón y reducirla a sus mínimos elementos, y si fuera mezquina, obtener toda su genuina mezquindad y dar a conocer su mezquindad al mundo, o si fuera sublime, saberlo por propia experiencia y poder dar un verdadero resumen de ello en mi próxima salida. Porque me parece que la mayoría de los hombres se hallan en una extraña incertidumbre acerca de si la vida es del diablo o de Dios, y han deducido apresuradamente que la principal finalidad del hombre aquí es “glorificar a Dios” y gozar de él en la eternidad”

Henry David Thoreau

 Click me

Una mano de Rodin / A hand of Rodin


Mano de Rodin

Uno de los días en que me perdí por París, caminé y caminé desde el barrio de La Chapelle (donde estaba mi hostal) hasta el distrito VII, al otro lado del Sena, y tuve el gran privilegio de visitar el Museo Rodin. Este museo está ubicado en el antiguo Hotel Birôn donde residió Auguste Rodin y donde repartió gran parte de sus esculturas en un bonito jardín, un tanto salvaje, que parece un bosque. Las esculturas de bronce parecen tener vida y nos observan entre los árboles. Las que más me llamaron la atención fueron las de unos hombres que iban destinados a formar parte de un conjunto: “Los burgueses de Calais”: seis burgueses que se ofrecieron en sacrificio al inicio de la guerra de los 100 años (1347) para salvar a la ciudad sitiada de Calais de los ingleses, ya que éstos querían dejar a toda la población morir de hambre. He elegido la mano magnífica de uno de ellos , porque representa para mi todo el dramatismo y la intensidad de esa trágica historia. Las manos de todas las esculturas de Rodin tienen alma, algunas de ellas están aisladas y no necesitan de un cuerpo. Ese conjunto de manos está en el interior del museo. El poeta Rainer Maria Rilke también quedó fascinado por las manos de Rodin: «Manos pequeñas e independientes que, sin pertenecer a ningún cuerpo, están vivas. Manos que se alzan, exasperadas y malignas, manos que ladran con los cinco dedos erizados como si fueran las cinco gargantas del perro del infierno. Manos que caminan, duermen, y manos que se despiertan…»

 
 

Shakespeare & Company


Shakespeare & Company

Shakespeare & Company es un laberinto de libros escritos en lengua inglesa, un refugio para los amantes de la lectura y un lugar acogedor de un librero hospitalario que ha dejado escrito en la pared de su establecimiento : “Be not inhospitable to strangers lest they be angels in disguise” (Sé hospitalario con los extraños ya que pueden ser ángeles disfrazados). Por esta libreria han desfilado nombres como los de Henry Miller, Anaïs Nin, Ray Bradbury, Lawrence Ferlinghetti, André Malraux, Pablo Neruda o James Baldwin y ofrece numerosos eventos literarios. George Whitman fué su fundador, un viajero y lector infatigable, y la abrió en 1951 en París, a la sombra de Notre-Dame. Entonces se llamaba Le Mistral y le cambió el nombre en 1964 cuando se celebraba el 400 cumpleaños de William Shakespeare y en honor a una vendedora de libros, la conocida Sylvia Beach que fundó la Shakespeare & Company original y por la que circulaban escritores como Joyce, Hemingway, Fitgerald, Stein… Cuando se le pregunta a este librero americano el porqué de Shakespeare &Company, él contesta: “He creado esta tienda de libros como un hombre que escribe una novela, construyendo cada habitación como un capítulo, y me gusta la gente que abre la puerta igual que abre un libro, un libro que les conduce a un mundo mágico en su imaginación”. Al fondo de la librería hay un espejo con citas y fotografías de escritores y artistas que le gustan, junto a un pequeño piano que algún cliente siempre aprovecha para hacer sonar y un cómodo sillón de mimbre para repantingarse si a una le apetece. Subiendo una escalerita de madera se accede al segundo piso donde hay un rincón para libros infantiles.Y aún hay otro piso donde se invita a escritores famosos y jóvenes promesas a pernoctar,  y que presentan sus obras en la librería. Si pasas por París, te aconsejo visitar este lugar y pasarte un rato curioseando, leyendo o comprando algún libro, aunque sea de segunda mano y así comprobar la verdad de este poema que alguien escribió en su honor: “If you ever come to Paris/On a cold and rainy night/ & find the Shakespeare store/ it can be a welcome sight”.

La criada / The maid


La criada

La criada de un castillo del siglo XVII, cosiendo tranquilamente en una estancia. Con esta imagen he querido emular a pintores como Rembrandt y Vermeer, a los que tanto admiro. El énfasis en la calidad de las sombras y cierto efecto escenográfico. De esta forma, el hechizo de la luz se hace más evidente, se percibe su esencia de manera natural, aprovechando una fuente de luz única. Tuve la oportunidad de captar esta imagen este verano, en el interior del castillo del pueblecito de Meung-sur-Loire en Francia, donde en cada estancia se había representado con realismo la vida de un castillo del siglo XVII. En una de las estancias me encontré a una chica vestida de época explicando a los turistas, los diferentes tipos de perfumes y sales que utilizaban los nobles para preparar su baño. La sala estaba repleta, así que tuve que esperar a que la gente se marchara para sugerirle que se sentara cerca del ventanal y hiciera ver que cosía. Ella accedió amablemente a mi caprichosa demanda y así fue como conseguí esta imagen.

Niebla en Corleone / Corleone Fog


A pesar de lo que pueda parecer, esta imagen la tomé en los alrededores del mítico pueblo de Corleone, Sicilia. El cine nos presenta siempre esos paisajes secos, amarillentos, de tierra yerma que apenas uno puede mirar detenidamente a causa de un denso velo de polvo. Pues ya veis, nada que ver con El Padrino II o El Gatopardo. La hierba mojada entrando en los zapatos y la niebla flotando alrededor. Que extraño vagar en la niebla sin estar seguro en qué lugar estás.

Corleone en la niebla

Historia en un museo / Story in a museum


Historia en un museo

En mis fotografías me encuentro a menudo historias a medio contar y en ellas aparecen personas, imágenes, objetos que me gusta que queden extrañamente unidos. Otras veces, no soy consciente del porqué de esa imagen en el momento de captarla, pero al revisarla veo una historia interesante.A mi me gustan las historias que van en diversas direcciones. Los museos es un lugar ideal para encontrar este tipo de historias. Las historias paralelas. En este caso, por un lado está la historia de una joven pareja en la que ella parece tratar de hacerse entender, y por otro lado está la historia que aparece en el cuadro, la de una mujer sola ante un público. Hay una tercera historia, la historia que intuye o entiende el espectador. Todas esas historias unidas en un instante, en el tiempo, son como un libro que nos cuenta lo que realmente queremos escuchar o leer.Tal vez, nuestra propia historia.

Viajar / Travel


Siempre Viajar


Yo estaría siempre viajando y en cuanto puedo me muevo hacia alguna parte para conocer nuevos lugares, nuevas formas de pensar. Necesito a menudo cambiar de perspectiva, creerme ciudadana, indígena, nacida en otro lugar, con una nueva identidad, como partiendo de cero, y convertir las calles, los espacios nuevos, las costumbres, las lenguas, las gentes en parte de una cotidianidad breve, en parte inventada. Hay lugares en los que he estado, lejos de mi casa, en que me he sentido como en casa, me han sido extrañamente familiares. Lugares que siempre pensé que me serían ajenos: Casablanca, el barrio Greenwich de Nueva York, la ciudad de Qufu en China, la ciudad de Nizny Novgorod en Rusia…Quizás tenga que ver el hecho de haber interactuado llanamente con sus gentes, personas con las que he conectado de inmediato y con las que hablaría durante horas, a causa de una curiosidad mutua con las que no queda más remedio que hablar de tú a tú, ya que cualquier referencia o prejuicio sobre la clase social, profesional o personal más inmediata queda diluida. Se impone la necesidad de comunicarse y un encuentro casual se convierte en un acontecimiento digno de recordar. Recuerdo la mujer romana que me encontré en Trastevere y me invitó a su casa a comer spaghetti a lla rabiatta, el viaje de 15 horas en un tren hacia el sur de China mirando El Padrino en el portátil de un chico chino amabilísimo y comiendo fideos picantes, la noche de karaoke con tres ingenieros rusos divertidísimos, la encantadora señora irlandesa que conocimos en una estación de Belfast y nos acogió en su casa durante cuatro dias ya que todos los hoteles estaban llenos ( corría el año 95,se había anunciado una larga tregua del IRA en Irlanda del Norte, lugar en el que los mismísimos irlandeses nos advirtieron como peligrosísimo por aquel entonces y a todo el mundo se le había ocurrido celebrarlo “in situ”), los pescadores senegaleses que nos invitaron a su casa construida en un árbol y nos cocinaron carpa con patatas…No son personas mejores que las que viven aquí, desde luego,puede que sea yo la que me vuelva mejor cuando viajo, pero si es cierto que en nuestro día a día somos recelosos, poco comunicativos, un tanto apáticos…Será que la rutina embota el cerebro. Por eso, me consuela viajar cada día en tren a mi lugar de trabajo, y con la música de mis auriculares y un buen libro puedo revivir algunos momentos de viajes más emocionantes. El sentarse al lado de la ventana es un detalle esencial y el llevar el termo de té caliente lo mejora, y como no es posible siempre viajar a lugares lejanos, un buen libro es un buen sustituto. Como viajar es moverse, y el tren, mi forma de transporte preferida, de momento, me conformo

Las tumbas de Vincent y Theo Van Gogh / The graves of Vincent and Theo Van Gogh


Tumbas Vincent y Theo

En el pueblecito de Auvers-sur-Oise, cerca de París están las tumbas de Vincent y Theo Van Gogh, cubiertas por una espesa capa de hiedra.

Fue en este lugar donde Vincent Van Gogh halló la muerte después de que un tiro atravesara su pecho. Hace poco ha salido a la luz la notícia de que no se suicidó, sino que un tiro accidental de una pistola en mal funcionamiento con la que jugaban unos chicos de la localidad mató al artista. Su hermano Theo murió seis meses más tarde, dicen a causa del disgusto y los enterraron juntos. El calificativo de “loco” que ha acompañado siempre al mito de Vincent Van Gogh no hace más que frivolizar y alejar la figura de un hombre que desde mi punto de vista era más que un pintor. Era un intelectual, un filósofo, un devorador de libros, un crítico y un analista excepcional.”Cartas a Theo”, que es uno de esos libros de cabecera que todo amante o admirado del arte debería leer de vez en cuando, lo demuestra. Theo Van Gogh, su hermano, cuatro años menor fue su protector, su mecenas, su marchante, pero ante todo fue su hermano con todas las connotaciones que esta hermosa palabra implica: confianza, apoyo y un importante punto de referencia. La certeza de saber que no estás solo en el mundo. La razón de la expresión “Cuenta conmigo”. Theo van Gogh  fue hermano del artita hasta sus últimas consecuencias. El testimonio de su estrecha y especial relación quedó plasmada en las cartas que se enviaron:

“Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho. Cuando quedamos impresionados por uno u otro libro, por ejemplo, tomando al azar: La golondrina, La alondra, El ruiseñor, Las aspiraciones del otoño, Veo desde aquí una señora, Amaba esta pequeña ciudad singular, de Michelet, es porque estos libros han sido escritos con el corazón, en la simplicidad y pobreza del espíritu. Si se tuvieran que pronunciar algunas palabras pero con un sentido, sería mejor que pronunciar muchas que no serán más que sonidos huecos y no costaría nada pronunciarlas por la escasa utilidad que tendrían.

Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.

Cuanto más rápido trata de distinguirse uno en el dominio de alguna actividad y en algún oficio, y se adopta una manera de pensar y de obrar relativamente independiente, y más se sujeta a reglas fijas, más firme se hará el carácter y no habrá por ello que sentirse disminuido.

Hacer esto es de sabios, porque la vida es corta y el tiempo pasa ligero; si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, adquirimos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas.

A veces conviene ir hacia el mundo y frecuentar los hombres pues uno se siente allí obligado y llamado, pero el que prefiere permanecer solo y tranquilamente en la obra y sólo quisiera tener muy pocos amigos, es el que circula con más seguridad entre los hombres y en el mundo. No hay que fiarse jamás al hecho de no tener dificultades y preocupaciones y obstáculos de ninguna naturaleza, pero no hay que hacerse la vida demasiado fácil. Y hasta en los ambientes cultivados y en las mejores sociedades y en las circunstancias más favorables, hay que conservar algo del carácter original de un Robinson Crusoe o de un hombre de la naturaleza, jamás dejar apagar el fuego de su alma, sino avivarlo. Y el que continúa guardando la pobreza para sí y la ama, posee un gran tesoro y oirá siempre con claridad la voz de su conciencia; el que escucha y sigue esta voz interior, que es el mejor don de Dios, concluirá por encontrar en ella un amigo y no estará jamás solo…

Que esté allí nuestro destino, muchacho, que tu camino sea próspero y que Dios esté contigo en todas las cosas y te haga triunfar, es lo que te desea con un cordial apretón de manos en tu partida, tu hermano que te quiere”

Sinfonía de la Resistencia / Resistance Symphony


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Estos niños de una calle de Fez me inspiran este hermoso poema del escritor marroquí Abdellatif Laâbi, que fué torturado y encarcelado durante 10 años por sus “delitos de opinión”:

 No es una cuestión de hombros, ni de bíceps

la carga del mundo
Los que la llegan a llevar
son a menudo los más frágiles
Ellos también están sujetos al miedo
a la duda
al desánimo
y llegan a veces a maldecir
la Idea o el Sueño espléndidos
que les expusieron
al fuego de la gehena
Pero si se doblan
no se rompen
y cuando por frecuente desgracia
se les corta y mutila
esos juncos humanos
saben que sus cuerpos horadados
por la traición
se convertirán en otras tantas flautas
que unos pastores del alba se llevaran a la boca
para captar
y escoltar hasta las estrellas

la sinfonía de la resistencia. 

 

El Jardín Secreto / The Secret Garden


El Jardín Secreto

Hacia el sur de Central Park en la ciudad de Nueva York, se encuentra esta fuente llamada “El Jardín Secreto” . Representa a dos niños, Mary y Dick, personajes del libro de Frances Hodgson Burnett. Un libro entrañable que explica cosas tan sencillas como extraordinarias:

“Desde el principio de todos los tiempos, durante todos los siglos, se han descubierto cosas maravillosas. El siglo pasado se descubrieron muchas más cosas sorprendentes que en el siglo anterior. En este nuevo siglo cientos de cosas aún más extraordinarias saldrán a la luz. Al principio la gente se niega a creer que puedan hacerse cosas nuevas y extrañas, luego empiezan a tener la esperanza de que no sean posibles, después ven que sí se pueden hacer… y luego ven que ya están hechas y el mundo se pregunta por qué no se hizo hace siglos. Una de las cosas  nuevas que la gente empezó a descubrir el siglo pasado fue que los pensamientos (sólo simples pensamientos) eran tan poderosos como las pilas eléctricas, tan buenos para uno como la misma luz del sol, o tan  malos como el propio veneno. Permitir que un pensamiento triste o malo penetre en la mente es tan peligroso como dejar que un microbio de escarlatina entre en tu cuerpo. Y si se permite que se quede allí una vez ha entrado, es posible que nunca nos podamos librar de él en todos los años de nuestra vida.

Mientras la mente de la señorita Mary estuvo llena  de pensamientos desagradables sobre lo que no l e gustaba y de agrias opiniones sobre la gente, y se obstinó en no ser complacida por nada o en no interesarse en algo, fue una niña de piel de color de cera, enfermiza, aburrida y desgraciada. Las circunstancias, no obstante, le habían sido favorables aunque no se diera cuenta.

Empezaron a empujarla hacia su propio beneficio. Cuando se le fue llenando la mente de petirrojos y casitas del páramo llenas de niños, de viejos y agriados jardineros, de vulgares criadas de Yorkshire, de la llegada de la primavera y de jardines secretos que revivían día tras día, y del chico del páramo y sus criaturas, ya no quedaba sitio para aquellos pensamientos malos que le afectaban el hígado y le desarreglaban  la digestión, le daban aquel color amarillo a la cara y le hacían sentirse cansada.

Y mientras Colin, pues… mientras se ocultó en su habitación pensando sólo en sus temores y debilidades, en su odio hacia la gente que le miraba, y pensaba cada hora en bultos en la espalda y muertes prematuras, no fue más que un chico hipocondríaco, histérico y algo loco, que desconocía el sol y la primavera, y que tampoco sabía que podía ponerse bueno y aguantarse con sus pies si lo intentaba. Cuando los pensamientos nuevos y agradables empezaron a desplazar a los anteriores, horribles y antiguos, la vida volvió a él, y la sangre empezó a correrle sanamente por las venas y la fuerza penetró en él como un torrente. Su experimento científico fue bastante práctico y sencillo, y no tenía nada de extraño.

Cosas mucho más sorprendentes le pueden suceder a alguien que, cuando un pensamiento desagradable o descorazonador penetra en su mente, tiene el buen juicio de acordarse a tiempo y echarlo fuera, sutituyéndolo por otro agradable y decididamente valeroso. Dos cosas no pueden estar en un mismo lugar:

Donde plantes una rosa, hijo mío,
no podrá crecer un cardo […]”

Tao Te Ching


 Tao Te Ching

Los hombres nacen suaves y blandos;
muertos, son rígidos y duros.
Las plantas nacen flexibles y tiernas;
muertas, son quebradizas y secas.

 Así, quien sea rígido e inflexible

es un discípulo de la muerte.

Quien sea suave y adaptable
es un discípulo de la vida.

 Lo duro y rígido se quebrará.

Lo suave y flexible prevalecerá.

Sombra de Cagliari


Sombra

La soleada ciudad de Cagliari tiene sombras espesas que se extienden por las paredes irregulares de los callejones. El insistente tañir de las campanas, los borreguitos de azúcar y los cestos de mimbre llenos de palmas que se venden en la entrada de todas las iglesias son suficientes para sentir que se participa de la semana santa por muy ateo que uno sea. Se presta poca atención a la isla de Cerdeña, por lo que una se siente una privilegiada al no coincidir más que con los lugareños. Cagliari se esconde, y deja que Roma, Milán o Nápoles sean más expansivas. Muy cerca, en las playas está el paraíso, tan perfecto y solitario que parece que uno no se lo merezca. Y me digo: que las gentes se gasten la pasta para ir a Hawai o a las Seychelles, yo me quedo en Cerdeña.

La Gran Muralla


La Gran Muralla

 

 

La Gran Muralla China, uno des esos lugares con los que uno sueña y que no deja de imaginar como fue posible construir algo así.

Hay tramos un tanto difíciles, de bloques irregulares y desgastados por el paso del tiempo , las tormentas, el viento, las inundaciones…No tenia el calzado adecuado, pero como soy más tozuda que una mula torda, caminé poco a poco, peldaño a peldaño, haciendo fotos aquí y allá y esquivando a los numerosos vendedores ambulantes de postales y sombrillas que aparecían súbitamente de detrás de las torres. En este tramo de Simatai hay que andar a veces a gatas a causa de la inclinación exagerada del terreno, ya que esta parte del recorrido fue construida sobre colinas. Horas de subir y bajar. Imaginando los ejércitos mongoles con sus catapultas y sus flechas, me detuve a observar la interminable serpiente gris. ¡Y pensar que muchos de los pobres esclavos eran utilizados una vez muertos para amortiguar el peso de las piedras…Más de 21.ooo km de sangre, sudor y lágrimas para defenderse de los bárbaros del norte!

Rincón perdido en Irlanda


Ya no recuerdo a que lugar exacto pertenece este rincón perdido. Me adentré en un bosque en Irlanda y caminé durante horas. Esto me encontré. El sonido de las hojas crujiendo bajo mis pies y el viento entre las ramas. Olía a tierra mojada y a boñiga de vaca. El verde de Irlanda que os tenéis que imaginar, lo envuelve todo y a todos. Y no hay diferencia entre un coche y una tumba

Un rincón perdido en el bosque

Fotografía de una tumba irlandesa y poema de W.B.Yeats


Tumba

Bajo Ben Bulben (De Last Poems)
Muchas veces un hombre vive y muere
Entre sus dos eternidades,
Aquella de  la raza y la del alma,
Mas ambas, la vieja Irlanda comprende.
Y ya sea que expire estando en cama
O de un disparo caiga muerto,
A una breve separación de los suyos
Es lo peor que ha de temer.
Aunque la faena del sepulturero sea larga y dura
Aguzada la pala, el músculo tenso,
No hace sino empujar al inhumado cuerpo
De vuelta a la mente humana.

 

 

Cinema dei Piccoli


Cinema dei Piccoli

 

En Roma, en los parques de Villa Borghese, construyeron en 1934 este cine dedicado a los niños que es un auténtico deleite. Paseando por Largo Marcello Mastroianni, me encontré con este pequeño edificio y hice esta fotografía. Está en Viale della Pineta, en un hermoso lugar, rodeado de árboles y fuentes. Está considerado el cine más pequeño del mundo y sale en el libro Guiness. Suelen pasar películas de dibujos animados o películas que tratan temáticas sobre la infancia y adolescencia. Ojalá hubiera habido un cine como éste cuando era niña. ..Entonces había pocas salas donde de vez en cuando pasaban películas infantiles. Creo recordar que la primera película que vi, la fui a ver con mi padre y mi hermana. Debía de tener yo unos 6 o 7 años. La película en cuestión se llamaba “Los tres caballeros” de Walt Disney, era un musical divertidísimo, que me hizo reír mucho. Tengo el vago recuerdo de quedarme ensimismada viendo las fotos de la película en el escaparate del vestíbulo al salir y a tararear la canción volviendo hacia casa:

Somos los tres charros,

los tres caballeros

y nadie es igual a nosotros.

Felices amigos siempre vamos juntos.

Donde va el primero

van siempre los otros.

Querido Hermano Blanco


 

Querido hermano blanco,

cuando yo nací, era negro,
cuando crecí, era negro,
cuando estoy al sol, soy negro,
cuando estoy enfermo, soy negro,
cuando muera, seré negro.
En tanto que tú, hombre blanco
cuando tú naciste, eras rosa,
cuando creciste, eras blanco,
cuando te pones al sol, eres rojo
cuando tienes frío, eres azul
cuando tienes miedo, te pones verde,
cuando estás enfermo, eres amarillo,
cuando mueras, serás gris.

Así pues, de nosotros dos,
¿quién es el hombre de color?

Léopold Sédar Senghor

 

La sonrisa de China


 

A menudo mi timidez me impide acercarme a las personas y pedirles posar. Reconozco ser de esas fotógrafas que roban momentos, gestos y miradas distraídas.

Pero en China todo esas reticencias inevitablemente se olvidan porque la gente se te acerca y te sonríe o dan la vuelta a la situación y te piden hacerse una foto contigo o te roban ellos una.

Uno de los jardineros de las dos pagodas gemelas de Shiang Ta me dedicó esta hermosa sonrisa para la fotografía. Una sonrisa abierta y real, lo más lejos de la “sonrisa Profiden” a la que muchos aspiran.

 

La sonrisa de China

 

Barrio Musulmán de Xi’an


 

Barrio musulmán de Xi'An

Uno de los lugares más fascinantes y alegres que he visitado nunca es el Barrio Musulmán de la antigua ciudad de Xi’an en China.

Paseé por las calles caóticas, donde las motos y las bicicletas no seguían ninguna regla lógica y se mezclaban con los viandantes que andábamos absolutamente despreocupados.

Una se diatraía con facilidad observando la variación y el colorido de los artículos de las paradas callejeras, que ya podían ser juguetes o diminutos libros rojos de Mao.

Allí se mezclaban también sabores y olores exóticos, humos y sonidos siempre aderezados con esa extrema amabilidad china que a nosotros los occidentales nos parece servilismo.

Los niños del hutong


En uno de los hutongs del casco antiguo de la ciudad de Pekín unos niños  juegan acompañados de sus padres, amigos y tíos.

Sacan sus hamacas y sus palanganas para lavar la ropa, desayunan en la calle o se lavan los dientes.

Es entretenido observar la tranquilidad y la despreocupación con la que sortean bicicletas y viandantes y

hacen su vida en la calle durante los calurosos dias de verano. Creo que ni se percataron de que llevaba un buen rato haciéndoles fotos.

Retrato de una família china

A la Geología


 

A la Geología

 

Tomé esta fotografía frente al Museo de Geología de Barcelona. Me llamó la atención  la dignidad de esas piedras que parecen vivas, que parece que están esperando una condecoración, y el hombre de negro que se vuelve hacia ellas como reconociendo su importancia.

“Colección tienes ordenada y rica
de fósiles y huellas naturales,
(medallas que ninguno falsifica),
tus teorías son fijas e inmortales,
que en mármoles se basan y en granitos;
tus antiguos anales
por el dedo de Dios están escritos”

A la geología. Melchor de Palau

 

 

El Kesra


El Kesra

En Marruecos se prepara el Kesra, ese delicioso pan achatado como una torta, que se sirve caliente.

Los marroquíes suelen comer con los dedos de la mano derecha y se ayudan con un trozo de pan. Este es el horno de gente muy sencilla,

que descubrí paseando por los callejones de Marrakesh. El hombre accedió a que le fotografiara. La estancia está en situación de sospechosa higiene.

No falta la fotografía del rey de Marruecos, ni la tetera y el lugar donde se hace el pan, parece una caverna secreta.

Observando a este hombre hacer pan, se entiende que en este país se considere un alimento sagrado. No he visto nunca tanta lentitud y reverencia en

preparar pan, y desde luego la estancia me recordaba a una estampa pesebrista. En fin, el pan estaba delicioso, tan bueno que no necesitaba condimento.

El castillo de Trasmoz


 

El castillo de Trasmoz

 

“Queridos amigos:

Prometí a ustedes en mi última carta referirles, tal como me la contaron, la maravillosa historia de las brujas de Trasmoz. Tomo, pues, la pluma para cumplir lo prometido, y va de cuento.

Desde tiempo inmemorial es artículo de fe entre las gentes del Somontano que Trasmoz es la corte y punto de cita de las brujas más importantes de la comarca. Su castillo, como los tradicionales campos de Barahona y el valle famoso de Zugarramurdi, pertenece a la categoría de conventículo de primer orden y lugar clásico para las grandes fiestas nocturnas de las amazonas de escobón, los sapos con collareta y toda la abigarrada servidumbre del macho cabrío, su ídolo y jefe. Acerca de la fundación de este castillo, cuyas colosales ruinas, cuyas torres oscuras y dentelladas, patios sombríos y profundos fosos parecen, en efecto, digna escena de tan diabólicos personajes, se refiere una tradición muy antigua. Parece ser que en tiempo de los moros, época que para nuestros campesinos corresponde a las edades mitológicas y fabulosas de la Historia, pasó el rey por las cercanías del sitio en que ahora se halla Trasmoz, y viendo con maravilla un punto como aquel, donde, gracias a la altura, las rápidas pendientes y los cortes a plomo de la roca, podía el hombre, ayudado de la Naturaleza, hacer un lugar fuerte e inexpugnable, de grande utilidad por encontrarse próximo a la raya fronteriza, exclamó volviéndose a los que iban en su seguimiento y tendiendo la mano en dirección a la cumbre:

-De buena gana tendría allí un castillo.”

Cartas desde mi celda. Gustavo Adolfo Bécquer.

El Moncayo


 

El Moncayo y alrededores

 

“En el valle de Veruela, y como a una media hora de distancia de su famoso monasterio, hay, al fin de una larga alameda de chopos que se extiende por la falda del monte, un grueso pilar de argamasa y ladrillo. En la mitad más alta de este pilar, cubierto ya de musgo, merced a la continuada acción de las lluvias, y al que los años han prestado su color oscuro e indefinible, se ve una especie de nicho, que en su tiempo debió contener una imagen, y sobre el cónico chapitel que lo remata, el asta de hierro de una cruz cuyos brazos han desaparecido. Al pie crecen y exhalan un penetrante y campesino perfume, entre una alfombra de menudas hierbas, las aliagas espinosas y amarillas, los altos romeros de flores azules y otra gran porción de plantas olorosas y saludables. Un arroyo de agua cristalina corre allí con un ruido apacible, medio oculto entre el espeso festón de juncos y lirios blancos que dibuja sus orillas, y en el verano, las ramas de los chopos, agitadas por el aire que continuamente sopla de la parte del Moncayo, dan a la vez música y sombra”.

Cartas desde mi celda. Gustavo Adolfo Bécquer

Los encuentros de Arles


Esta fotografía la tomé al pasar por Arles en el verano del 2010 y me encontré con “Les Rencontres d’Arles” un festival de fotografía que se celebra cada verano en La Camarga, donde se pueden visitar unas 60 exposiciones de reputados fotógrafos y de aficionados. Me llamó especialmente la atención la obra de Ernst Haas, pionero del color y de Hans Peter Feldman, que trabaja con archivos fotográficos. La pequeña ciudad de Arles repleta de imágenes en las galerías y en las paredes de las calles, hace partícipes a ciudadanos profanos y a camarógrafos empedernidos. Toda una experiencia que vale tener en cuenta para todo aquel que ama la fotografía y el mundo de la imagen.

Los encuentros de Arles

Callejón romano


 

Roma, la eterna, hinchada de monumentos históricos, exuberante hasta la provocación, descarada en sus formas y creativa porque la ciudad y sus gentes se reinventan día a día. Cualquier calle o pequeño rincón de Roma me parece interesante, punto de partida perfecto de historias legendarias, secretas o cotidianas para escribir o filmar.

Callejón romano

Los Árboles


 

El ansia de vagabundear me acelera el corazón cuando oigo al atardecer el susurro de los árboles. Si se escucha durante largo rato y con la quietud suficiente, se aprende también la esencia y el sentido de esta necesidad del caminante. No es, como parece, una huida del sufrimiento. Es nostalgia de la patria, del recuerdo de la madre, de nuevas parábolas de la vida. Conduce al hogar . Todos los caminos conducen al hogar, cada paso es un nacimiento, cada paso es una muerte, cada tumba es una madre. Esto susurra el árbol al atardecer, cuando tenemos miedo de nuestros propios pensamientos infantiles.

El caminante. Herman Hesse.

Los Árboles

El pesto


 

El pesto (se pronuncia en idioma ligur/’pestu/) es un condimento o salsa típica y originaria de la Liguria (Italia). Su ingrediente principal es la albahaca ( Ocimum basilicum ) o mejor, albahaca genovesa (en lengua ligur baxeicò [baʒeɪ’kɔ] o baxaicò [baʒaɪ’kɔ]). Además de la albahaca, se muelen los piñones y el ajo, todo ello aderezado con queso parmesano (y/o queso de oveja (pecorino), dependiendo de las tradiciones locales) y de aceite de oliva. La palabra “Pesto” viene del genovés “pestare”, que significa machacar o moler en un mortero, que es la forma en que tradicionalmente se prepara esta salsa.

En algunos locales de Génova lo sirven con la típica brusquetta y con un poco de tomate o queso. Está realmente delicioso y es muy barato. Los que se venden en los supermercados suelen sustituir el buen aceite de oliva por requesón o salsa en leche, de forma que parece una bechamel líquida y el sabor aunque también me gusta, no tiene nada que ver con el sabor y la textura del pesto casero italiano.

El pesto

Zoco


 

Callejón solitario de un zoco de la ciudad de Fez. Zoco en árabe significa algo así como “desorden” que en esta imagen no es el caso aparentemente y digo esto porque la mezcla desordenada de olores, sabores y luces lo impregna todo . La luz tan intensa de Marruecos hace que todo sean recortes: las esquinas, las luces y las siluetas.

Fez

Admiración por los viejos oficios


Siento una gran admiración por los viejos oficios. Si no fuera porque mi presencia acaba siendo descubierta, me pasaría horas observando sin ser vista.

Ésta es la foto de un viejo restaurador de muebles, un oficio que se pierde ya que hay más gusto por el minimalismo y por lo práctico.  Todo lo que huele a “sentimentalismo” no es muy popular que digamos.

Los buenos artesanos todavía pueden disfrutar de su oficio en ciudades como Venecia.

 

 

Etna


Me acerqué al volcán Etna en Sicilia sin tenerlo previsto. Me vi arrastrada por el plan de otros y hice muchas fotografías para compensar que mi cabeza estaba en otro sitio.

Peligro de congelación. Coche, autobús, teleférico y 4X4. Demasiado bonito para apreciarlo al final de un viaje ajetreado. Ahora tendré que volver. Volviendo a ver esta foto, me doy cuenta que es más bonito de lo que me pareció al estar allí.

El volcán Etna